Sumario Analítico
Analytic Summary
paranzadi@universia.net

ramón.capdevila@universia.netEl proyecto OCW-MIT
En la primavera del año 2001 El País publicaba, bajo el título “El MIT pondrá sus cursos a disposición de los internautas de forma gratuita”, la noticia del lanzamiento de la iniciativa Open Course Ware (OCW) por parte de la prestigiosa Universidad estadounidense.
La noticia se hacía eco del anuncio realizado por la propia institución a través del New York Times. La propuesta inicial contemplaba el proyecto de ofrecer, en un plazo de 10 años, la totalidad de los cursos que constituían la programación académica.
En aquel momento las iniciativas de difusión en abierto de objetos y materiales docentes no habían alcanzado el grado de desarrollo que tienen en la actualidad y, de hecho, no sería aventurado atribuir al proyecto OCW y al propio MIT buena parte de la responsabilidad en el estado actual de desarrollo del conocimiento en abierto.
El Instituto consideró que esta iniciativa ayudaba a cumplir su misión -avanzar en el conocimiento y formar a sus estudiantes- utilizando ese nuevo instrumento llamado internet que en aquel momento estaba en pleno auge. No olvidemos que cuando se tomó la decisión, en el año 1999, todavía no se había producido el pinchazo de las “.com” y se creía que la red sería la solución a todos los problemas.
La iniciativa del MIT tiene unas reglas del juego muy claras, se trata de difundir, en abierto y a través de internet, los materiales que los profesores utilizan en sus actividades docentes, organizando dichos materiales en cursos o asignaturas.
En aquel momento ya se había iniciado la docencia a distancia y algunas universidades y otras instituciones educativas ofrecían, como novedad, formación a distancia a través de la red. Sin embargo OCW no era una iniciativa más en el marco del llamado e-learning y estaba absolutamente alejado de este planteamiento. No ofrecía cursos con apoyo docente u otros servicios, sino que perseguía poner a disposición de quien quisiera utilizarlos los materiales que el profesor responsable consideraba necesarios en el desarrollo de la asignatura. Ello podía incluir desde las presentaciones de clase, hasta las pruebas de evaluación, pasando por las lecturas complementarias, los textos o el material audiovisual adecuado a la asignatura. La única exigencia era la inclusión de la programación del curso y su calendario de desarrollo.
El proyecto planteado por el MIT se convertía en un revulsivo en el ámbito universitario, con un conjunto de factores positivos que revertían en la calidad y transparencia de la función docente. Cualquier profesor que exponga en abierto a todo el mundo, no solo ante sus colegas más próximos, los contenidos de sus clases, ha cuidado tanto el rigor de sus presentaciones como la correcta referencia y la adecuada cita de sus fuentes. La propia institución resulta beneficiada por cuanto el sitio OCW se convierte en un escaparate donde expone los contenidos de sus cursos dando transparencia a la actividad de sus profesores en el aula.
En contrapartida, surgieron determinadas reticencias que es evidente que solo podían plantearse desde el ámbito del más profundo desconocimiento de la realidad universitaria: los estudiantes no dejan de matricularse en una titulación por tener a su disposición la documentación de los cursos. El aprendizaje ?la adquisición de competencia- es algo distinto de la acumulación de información, aunque esté excelentemente seleccionada. Los estudiante no dejan de ir a clase por tener el material disponible con anticipación, tal suposición reduce el desarrollo de la clase a una mera lectura colectiva de unos documentos, y el papel del profesor al de un altavoz de los contenidos escritos en éstos.
Otros motivos de escepticismo que plantearon un cierto debate se referían a la propiedad intelectual de los materiales. A este respecto, un adecuado conocimiento de las licencias Creative Commons, (http://es.creativecommons.org/licencia/) palió en gran medida las reticencias y permitió que en otoño del año 2007 el MIT pudiera celebrar que todos sus cursos se podían encontrar, en abierto, en internet a través del OCW (http://ocw.mit.edu/index.htm).
El consorcio OCW
El proyecto inicial contemplaba una prueba piloto que tenía un alcance limitado a 50 cursos y que fue completada con éxito en el año 2002. La consolidación de la iniciativa y la incorporación exponencial de cursos en el portal OCW del MIT, con el consiguiente incremento de la visibilidad tanto de la institución como de su actividad docente, dio lugar a que a partir del 2004 otras universidades de todo el mundo vieran con interés la experiencia y decidieran secundarla creando sus propios sitios OCW. Como consecuencia de la extensión de la iniciativa, el año siguiente se constituyó el consorcio Mundial OCW (OCWC).
El OCWC se define como una agrupación de instituciones de educación superior y organizaciones vinculadas a éstas, de todo el mundo, que colaboran en la creación de un fondo amplio de contenidos educativos en abierto, utilizando un modelo común.
En el consorcio se integran tanto Universidades o instituciones de educación superior como organizaciones o asociaciones que tienen como objetivo la difusión de la iniciativa OCW; un ejemplo de ello son: Universia, China Open Resources for Education (CORE), Korea OCW Consortium o Japan OCW Consortium.
El Consorcio actúa como órgano de coordinación para el movimiento a escala global; además promueve actividades; es foro para el intercambio de ideas y la propuesta de acciones; y promueve el continuo avance del proyecto adaptándolo a las posibilidades que brinda la tecnología. Dado que el objetivo final del consorcio es prestar servicio, tanto a los individuos que utilizan OCW como a las instituciones que lo hacen posible, éste promueve la visibilidad de todos los sitios OCW de todas las universidades miembro, de forma que un usuario pueda acceder con similares facilidades a los contenidos publicados desde cualquier Institución. (http://www.ocwconsortium.org/)
En su voluntad de incorporar iniciativas que permitan la motivación de los diferentes agentes implicados en el proyecto, el Consorcio mundial estableció durante su reunión del año 2011 la convocatoria de los “Awards for Opencourseware excellence” que incluían tres categorías:
En cada categoría se premiaban determinadas características. Cabe reseñar que, en esta primera edición de los premios, se ha reconocido el esfuerzo de varios representantes de universidades iberoamericanas y de los promotores del proyecto en esta región.
OCW-Universia
Universia se comprometió desde el principio con este proyecto para, aprovechando su carácter de Red de Universidades, promover iniciativas que permitieran una presencia relevante de las universidades Iberoamericanas y de las culturas que se representan en el proyecto OCW global.
Al promover este Proyecto se consigue incrementar el beneficio del usuario, al que se permite acceder libremente al conocimiento, garantizando la calidad del mismo por cuanto no es una iniciativa anónima, sino que cada asignatura está respaldada por uno o varios autores, y por la institución a la que pertenece.
Al mismo tiempo la participación a nivel mundial en un Proyecto de estas características supone un reto importante para cada Universidad y un escaparate abierto a toda la sociedad, que transparenta la actividad docente de su cuerpo de profesores.
Al promover la iniciativa OCW, Universia se han fijado algunos principios derivados del hecho de ser una Red de Universidades libremente adheridas. Los aspectos fundamentales que han caracterizado el proyecto son:
En una primera etapa, a través de un convenio firmado en el 2002 con el propio Instituto, se inició una tarea de traducción de los materiales originales del MIT al español y portugués, con lo que se construyó una primera biblioteca de asignaturas disponibles en español (http://mit.ocw.universia.net).
El siguiente paso implicó la incorporación de asignaturas propias de las universidades socias de Universia. Para ello, a través de un acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid, se generó un sitio (http://ocw.universia.net/ ), que permite acceder a la web de cada una de las universidades que se han ido adhiriendo a la iniciativa. Asimismo, incorpora sistemas de clasificación e indexación que permiten realizar selecciones y búsquedas especializadas entre todas las aportaciones de las universidades.
Evolución de la iniciativa OCW-Universia
Desde el lanzamiento de la iniciativa OCW-Universia, realizado en 2007 con motivo de la celebración de la reunión anual del OCW Consortium en la ciudad de Santander, el número de universidades iberoamericanas ha ido creciendo hasta alcanzar la situación que se ilustra en la Figura 1, donde se puede ver la distribución de universidades adheridas a la iniciativa OCW Universia y que se han suscrito el memorándum de adhesión, que comporta el compromiso de crear el sitio OCW e incorpora un mínimo de 10 asignaturas en el plazo de dos años.

Figura 1
La incorporación de asignaturas se inició en 2005 con una prueba piloto y no es hasta el año 2007 cuando se empezaron a incorporar asignaturas a los diferentes sitios OCW de una forma decidida, alcanzándose cifras de entre 70 y 80 asignaturas por año. En el año 2009, con objeto de conseguir una mayor visibilidad a los materiales ofrecidos en abierto por las universidades participantes en el proyecto, se adoptó la decisión de traducir a 14 idiomas el portal general, que actúa como enlace entre los usuarios y los diferentes sitios de las universidades adheridas. Asimismo, se incorporo en los metadatos la traducción de cinco palabras clave de cada asignatura en los mismos idiomas. La figura 2 ilustra la evolución de la incorporación de asignaturas por parte de las 110 universidades miembros de Universia, a partir de la fecha de incorporación de las traducciones.

Figura 2
Cabe añadir que ya en el año 2007, con la voluntad de incentivar la participación de los profesores en la iniciativa, se formuló la propuesta de instituir un premio individual a las mejores asignaturas ofrecidas por los profesores a través de la página web de su universidad, y hacerlas visibles desde la página central de OCW-Universia. Para dar un mayor valor a la idea se solicitó el apoyo y copatrocinio de la iniciativa por parte del Ministerio de Educación y Ciencia. Ambas solicitudes fueron atendidas y se convocó la primera edición del premio MEC-Universia. Anualmente se ha ido otorgando el premio de forma que, durante el año 2011, se realizará la convocatoria de la V edición del premio cuya evolución puede verse en la tabla 1.
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Asignaturas presentadas |
Universidades participantes |
I Premio OCW MEC-Universia 2007 |
55 |
9 |
II Premio OCW MICCIN 2008 |
152 |
22 |
III Premio OCW ME-Universia 2009 |
84 |
16 |
IV Premio OCW ME-Universia 2010 |
67 |
16 |
Tabla 1
La Tabla 2 muestra las asignaturas ganadoras y los accésit correspondientes a las cuatro convocatorias realizadas.



Tabla 2
Perspectivas de futuro
En la última década, desde que el MIT empezó a publicar sus materiales docentes, se han publicado, y están a disposición de cualquier usuario, decenas de miles de asignaturas de prestigiosas instituciones de educación superior.

Figura 3
A lo largo de estos años, esos materiales se componían básicamente de documentos de texto, PDFs o presentaciones de power point, aunque en las últimas ediciones, ya empezaron a aparecer cuidadas producciones audiovisuales ilustrando alguna de las asignaturas. En nuestra opinión, la proliferación de contenidos didácticos en formato audiovisual y bajo similares licencias de uso y distribución, a las que amparan los actuales materiales OCW, es una clara perspectiva de futuro.
Universia lanzará a lo largo del curso 2011-2012 una WebTv Educativa Federada a través de la cual se difundirán estos materiales audiovisuales, para lo que espera contar con la colaboración de buena parte de los 1.500 profesores que han demostrado su interés por el conocimiento en abierto a lo largo de estos años. Los videos que incorporan profesores y universidades a la WebTv serán etiquetados bajo el estándar SCORM (Sharable Content Object Reference Model) y podrán ser reutilizados por las plataformas de aquellas universidades que se federan. Además, los videos podrán ser subtitulados, sincronizados con una presentación power point o con su trascripción. Esta última utilidad facilitará que en las búsquedas en la WebTV aparezcan, como resultados de la búsqueda, aquellos videos que traten el asunto en cuestión y el sistema llevará al usuario al minuto en el video en el que el profesor lo trata. Por ejemplo, si buscásemos “tangente”, el sistema nos llevaría al momento exacto en el que el profesor habla de la misma y no será necesario ver un video de una hora de trigonometría.
Según la figura 3, el número de asignaturas publicadas por las instituciones miembros del consorcio se ha multiplicado por cuatro en los últimos cuatro años. Con la progresión que siguen los asuntos en el mundo digital pensamos que, eventualmente (más pronto que tarde), todo el conocimiento del mundo (o buena parte del mismo) estará disponible en abierto y gratuitamente a través de internet. Una vez esto sea una realidad se nos ocurren otras dos perspectivas de futuro:
Pedro Aranzadi Elejabeitia es director general del Portal Universia S.A. Entre otros, ha cursado estudios de Bachelor en Business Administration por la Universidad de Pensilvania, así como un Máster en Marketing y Comunicación Multimedia. Comenzó su trayectoria profesional como Director de Marketing de Camerdata S.A. (1993-1995), empresa pionera en servicios de información empresarial por vías telemáticas. Posteriormente (1995-2002) fue director general y gundador de Infoquest, empresa pionera en el mercado de internet en España, creadora del primer portal business to business en España. Sucesivamente, ha sido director de proyectos del Portal de Universia (2003-2005) y director corporativo de tecnología de Universia Holding S.L. (2005-presente), cargo que compagina con el actual.