Sumario Analítico
Analytic Summary
Los estudiantes universitarios en la era digital: la visión de los estudiantes
jordi@uji.esFRANCESC ESTEVE - Castellón
Definir a los estudiantes actuales es complicado. Considero que el principal rasgo que les define es "diversos" Son la generación más educada de la historia, una generación que afronta problemas terribles que les deja nuestra generación, no solamente económicos sino de modelo productivo o modelos medioambientales. Creo que es una generación muy hija de su tiempo. En este sentido, quizá se haya caracterizado por el aspecto de las nuevas tecnologías pero también son solidarios, generosos y capaces de sacar adelante los problemas que tenemos.
«Considero que el principal rasgo que define a los estudiantes actuales es "diversos"»
Los estudiantes universitarios están alfabetizados digitalmente en función de lo que entendamos por alfabetización digital. Si lo que entendemos es que utilizan las nuevas tecnologías para perseguir sus propios fines que son, básicamente, el ocio, el tiempo libre o las relaciones sociales, podemos decir que están muy alfabetizados. Por otra parte, si lo entendemos como el grado de dominio de las técnicas, los procedimientos, los procesos o las tecnologías para aprender, para sacar adelante sus estudios o para crear conocimiento, no sería tan optimista. De hecho, en los últimos tiempos, ha hecho furor la expresión “nativo digital” pero las evaluaciones que se han hecho en todo el mundo no han confirmado las hipótesis de Premsky u otros autores de que, por el mero hecho de pertenecer a una generación, es decir, por una cuestión de edad, se dominen estas tecnologías de manera nativa, como el idioma cuando se nace un país. En ese sentido, existen muchas diferencias entre los propios estudiantes de la misma generación, tantas que son absolutamente asimilables a las diferencias entre generaciones.
«En los últimos tiempos, ha hecho furor la expresión "nativo digital" pero las evaluaciones que se han hecho en todo el mundo no han confirmado dichas hipótesis»
Es cierto que, una minoría, sí que ha tenido mucha experiencia con este tipo de tecnologías pero en nuestro país, la enseñanza secundaria en materia de nuevas tecnologías es un siniestro total; prácticamente se puede cursar todo el bachillerato y la secundaria sin haber asistido a una sola clase de informática ni haber recibido ningún tipo de información en ese ámbito por lo que muchos estudiantes llegan a la universidad con unos conocimientos más que básicos que podríamos resumir en Messenger, Tuenti y Facebook . Por lo tanto no están alfabetizados digitalmente. Una de las tareas que afrontamos en la universidad es enseñarles a usar esas tecnologías par a seguir aprendiendo a lo largo de su vida, para desarrollarse profesionalmente y para aprender y construir conocimiento. Y no solamente es un manejo de la tecnología que podríamos llamar técnico, no es solamente usar herramientas, sino que también son el conjunto de actitudes, de creencias y de conocimientos que hacen que se utilicen esas tecnologías de una determina manera y no de otra.
Entre el estudiante que crea conocimiento y que forma parte de comunidades de aprendizaje frente al estudiante que solo se divierte en redes sociales hay una diferencia muy grande, no sólo de conocimientos sino también de actitudes. Y creo que, a la postre, son esas actitudes las que promueven la adquisición de nuevos conocimientos y nuevas habilidades, siendo por tanto capitales a la hora de alfabetizar digitalmente a nuestros estudiantes.
«Entre el estudiante que crea conocimiento y que forma parte de comunidades de aprendizaje frente al estudiante que solo se divierte en redes sociales hay una diferencia muy grande, no sólo de conocimientos sino también de actitudes»
La universidad debería preparar para vivir la vida y debería preparar, por una parte, profesionales, críticos, proactivos y buenos ciudadanos de sus países y, por otra, personas que están desarrollando su potencial al máximo. En ese sentido no creo en una universidad excesivamente centrada en la preparación para profesiones ya que éstas cambian y la formación inicial, considero, que debería abarcar un amplio abanico de conocimientos, de competencias y de capacidades de tal manera que una persona pueda, a lo largo de su vida, especializarse en una u otra profesión o áreas de su profesión en función de las necesidades del mercado.
Pero la universidad debería sentar esas bases para seguir aprendiendo y creo que, si hay una constante en nuestra sociedad, es el cambio. No sabemos cómo será el futuro pero sí que sabemos que cambiará muy rápido y sabemos que será muy diverso. En este sentido, formar en una profunda especialización, inicialmente, creo que es un error. La especialización viene más tarde y, si ofrecemos una amplia base de conocimientos y de capacidades, esa futura reconversión o especialización puede ser mucho más sencilla. Por ello, la universidad debe formar para que los titulados que salgan de ella afronten, de la mejor manera posible los retos y los problemas que tiene el mundo y que les dejamos nuestra generación, como el energético, el medio-ambiental, el económico o los graves problemas de desigualdad en el mundo. Creo que un profesional en la universidad debería conocer estos problemas y no inhibirse de ellos porque nos van a afectar, queramos o no, a todos.
En la Universidad las tecnologías las hemos integrado encima de los métodos tradicionales de enseñanza. Eso es más evidente que nunca, ahora con el Plan Bolonia y con algunos tímidos intentos de centrar los procesos de enseñanza y aprendizaje hacia el estudiante. Quiero decir con ello que estamos usando herramientas pensadas desde la pedagogía tradicional de la universidad. Pondré un ejemplo: los entornos virtuales de enseñanza aprendizaje o los campus virtuales son plataformas en las que la división de roles, qué hace cada uno y el tipo de actividades que se realizan son los de la enseñanza tradicional donde los profesores cuelgan los materiales, los estudiantes se los bajan, los estudian y se examinan de ellos. La enseñanza gira alrededor de los materiales y de la actividad del profesor en el aula y eso ocurre tanto en el E-learning como en las enseñanzas presenciales donde estas plataformas son un apoyo.
Sin embargo la tecnología nos está mostrando, actualmente, otras maneras de aprender. ¿Cómo se tienen que usar las herramientas tecnológicas en la universidad? Yo creo que debemos enriquecer y capacitar a nuestros estudiantes para que, utilizando toda la panoplia de herramientas que la tecnología nos ofrece, lo que ahora llamamos la web 2.0, las utilicen para seguir aprendiendo y sobre todo para seguir aprendiendo de manera autodirigida y no tanto tutelada por los docentes. Es cierto que en primer curso de carrera no se puede exigir a los estudiantes que sean capaces de seleccionar fuentes de información, de formar parte de comunidades de aprendizaje o de práctica profesionales, etc. Pero sí que es un proceso que puede comenzar en primero de carrera y culminar cuando termina el grado y que supondría la capacitación de los estudiantes para seguir aprendiendo por sí mismos utilizando herramientas tecnológicas.
Ello esto implica un cambio de actitudes que considero muy necesario, tanto en el profesorado como en el alumnado. El profesor ya no es o no debería ser el protagonista de la acción sino un facilitador, la persona que hace un acompañamiento, que soluciona problemas pero que también pone tareas y problemas a resolver mientras que el estudiante debería adoptar una actitud bastante más activa y proactiva en pos de su propio aprendizaje. A mis alumnos les suelo comentar que en la película de su formación, es cada uno de ellos y no el profesor, el actor principal. Por lo tanto, echamos de menos ese cambio de mentalidad y de creencias que es el preludio de un uso mucho más innovador de la tecnología.
«A mis alumnos les suelo comentar que en la película de su formación, es cada uno de ellos y no el profesor, el actor principal»
Todo ello se concreta, en el ámbito de la tecnología educativa, en lo que se llaman los entornos personales de aprendizaje (Personal Learning Enviroments, PLE). Los PLE son una nueva manera de entender el aprendizaje en red, una manera que tiene aplicación tanto en las instituciones como en la vida profesional. Hoy en día no se puede entender que, por ejemplo, un médico sólo se forme a través de revistas en papel o los cursillos organizados por los laboratorios. Un médico debe tener una actitud proactiva respecto a su especialidad que le mueva a estar siempre a la última, lo cual es algo que los usuarios le exigimos al igual que a todos los titulados superiores. Y esas actitudes debe descubrirlas gracias, en parte, a haber promovido que las adquiriera durante su formación. Por tanto la tecnología puede ser un aliado de esta visión de cómo debería ser el aprendizaje en la universidad, mucho más centrado en el estudiante pero protagonizado por éste.
«...es una muestra de mentalidad de esa nueva Universidad abierta, que usa las TIC para que los ciudadanos que pagan sus impuestos puedan acceder al conocimiento que genere ésta»
Yo creo que la Universidad es una institución al servicio de la sociedad. Es más, algunos autores parecen defender una visión darwiniana de las instituciones que expone que aquellas universidades que no se adaptan, acaban desapareciendo. La Universidad existe hace cientos de años y tiene todavía una larga vida por delante, pero es cierto que debe cambiar, adaptándose a esas necesidades, siendo más flexible, abierta y estando más al servicio de la sociedad, formando a titulados superior capaces de ser flexibles y adaptables ante los cambios.
Lo resumiría con un par de frases: la Universidad debe abrir sus puertas a la sociedad, dar cabida a más experiencias, conocimiento y profesionales y, al mismo tiempo debería difundir dicho conocimiento. Hay una corriente muy potente en todo el mundo que, utilizando las nuevas tecnologías de información y comunicación, propugna el libre acceso a la información científica generada con fondos públicos. Ello es una muestra de mentalidad de esa nueva Universidad abierta, que usa las TIC para que los ciudadanos que pagan sus impuestos puedan acceder al conocimiento que genere ésta.
Creo que en educación también deberíamos abrir las puertas al mundo para introducirlo dentro de las aulas y sacar éstas hacia el mismo. Nos pueden ayudar muchísimo muchos profesionales que están trabajando en campus muy diversos y, en este sentido, si una frase resume lo que he dicho es que las nuevas tecnologías y el momento presente hacen necesario y hacen posible, respectivamente, abrir la universidad a la sociedad, haciéndola permeable hacia sus preocupaciones y sus motivos. Pondré un ejemplo muy sencillo: en el momento en que se graba esta entrevista, estamos a semanas de las elecciones generales y en la universidad no hay ningún acto en el que se debata o se discuta el futuro de este país ni haya ningún tipo de actividad didáctica o asociativa, dedicada a tratar ese tipo de temas. Esa exquisitez no debe confundirse con aislamiento, no estamos al margen del mundo y debemos responder a los retos que nos plantea.
Jordi Adell es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y profesor del Departamento de Educación de la Universitat Jaume I (la UJI) en Castellón (España), donde imparte clases de nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Asimismo dirige el Centre d'Educació i Noves Tecnologies (CENT) (Centro de Educación y Nuevas Tecnologías) de la misma universidad, una unidad organizativa dedicada a la investigación, la formación, el asesoramiento y la difusión de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Ha escrito numerosos artículos sobre educación y nuevas tecnologías y colabora en algunos proyectos con colegas de otras universidades. En el pasado y junto al mismo grupo de la UJI, fue uno de los creadores del primer servidor gopher que se instaló en España y del primer servidor web español registrado internacionalmente, allá por el 93. También fue uno de los responsables de Dónde? una base de datos sobre recursos Internet que feneció en la primera avalancha de portales comerciales Actualmente se dedica a dar clases y a poner en marcha el CENT.
* Este artículo está basado en una conversación mantenida con el experto. No es una transcripción literal del reportaje. El reportaje completo o un resumen del mismo aparecen en los podcasts que acompañan el artículo.